Sbye

Centros de Salud Integral

Sbye Salud

 

Sbye ha confeccionado un método formativo muy eficaz para solventar los problemas de salud y devolver el equilibrio perdido al cuerpo, basado siempre en técnicas naturales y con el objetivo de aprender  con la enfermedad.

 
Aunque nos gustaría, no conseguimos sanar a todas las personas, entre otras razones porque cada persona debe también poner mucho de su parte; nuestro trabajo aporta un 30% del éxito de la recuperación, pero el cliente debe aportar con su lucha, trabajo, motivación y sacrificio el otro 70%, porque recuperar estructuras muertas todavía no es posible. Aun así, podemos asegurar y garantizar una gran mejoría en el estado de todas las personas que se acercan a nuestro programa de salud. 

 

 

¿Por qué el método Sbye es eficaz?

El programa que hemos diseñado en los Centros de Salud Integral Sbye para recuperar salud y el equilibrio natural del cuerpo se basa en las siguientes características, las cuales lo convierten en un sistema eficaz:
  • Trabajo multidisciplinar, aplicando herramientas naturales adaptadas al caso y trabajo en equipo;
  • Visión holística o integradora del estado carencial de salud;
  • Programa de recuperación mensual planificado, con consultas al menos semanales y/o quincenales, dependiendo el caso;
  • Tarifa plana mensual para que el coste siempre sea conocido de antemano y nuestra libertad de actuación total;
  • Consulta formativa buscando una recuperación total gracias a la inculcación de nuevos hábitos de vida saludables;
  • Búsqueda de la causa y el origen de la enfermedad, que siempre será la conjunción de distintos factores, con el fin de conseguir que la persona entienda la razón por la que está mal y pueda tomar las medidas para realizar los cambios convenientes.

 

El método Sbye Salud es efectivo porque se basa en la afirmación Hipocrática de que “lo que mantiene sano al sano aplicado al enfermo debería sanarlo o al menos ayudarlo a recuperarse”. Esta frase es lo que mejor define la eficacia de nuestro método. Para todo el equipo esta máxima es nuestra promesa hacia ti.

  

chica haciendo deporte

 
 

 

 

naturopata

 

Visión holística 

 
Cuando hablamos de visión holística lo hacemos con el conocimiento de que todo está afectando a todo. Es decir, si nosotros comemos mal, por ejemplo, nos debilitamos, si nos debilitamos estamos de mal humor y enfermamos. Pero al mismo tiempo si estamos de mal humor por un contratiempo podemos comer mal y de nuevo nos debilitamos y enfermamos. Por tanto, no es tan importante descubrir quién ha aparecido primero, “si el huevo o la gallina”, sino ir a todas las vertientes de la enfermedad y entender nuestra naturaleza diversa.
 
En este caso, aplicaríamos medidas correctoras de la alimentación, pero en este sentido, nos gustaría señalar que en casi el 100% de los casos que acuden a consulta se aplican medidas para mejorar la alimentación, ya que hoy en día la mala alimentación es un factor desencadenante de enfermedades físicas y emocionales. Pero también trataríamos la vertiente emocional, las razones que nos han afectado o incluso los motivos por los que no estamos comiendo correctamente. Por supuesto, como no podría ser de otra manera en un programa de salud, iríamos a la sintomatología. Los síntomas son las manifestaciones de la enfermedad, el dolor, los trastornos de los órganos (inflamación, mal funcionamiento, descamación, desmineralización, pérdida de masa muscular, etc.) los desequilibrios energéticos, la intoxicación... Dependiendo de la naturaleza de cada síntoma se aplicaría una u otra técnica.
 
 
 

 

 

 

Una fórmula económica asumible y conocida

 
Una de las múltiples razones por las cuales tememos enfermarnos es porque tememos no poder costearnos la recuperación.
 
Sbye lo ha resuelto con una fórmula de tarifa plana; mediante una cuota mensual nuestro equipo determina los tratamientos que va necesitando el cliente en cada momento  y la periodicidad de las sesiones hasta encaminarlo hacia su recuperación.
 
Ponemos el acento en la guía y en la formación y no en enganchar a una persona constantemente. Con la forma de trabajar que tenemos en Sbye no enganchamos al cliente, lo enseñamos a ser autónomo, a que sea capaz de controlar su recuperación.
 
Os ponemos un ejemplo:
 
Una persona llega a Sbye con un diagnóstico médico de fibromialgia, realizamos nuestra propia interpretación de la enfermedad, que en este caso tiene un vertiente emocional y otra física, plateamos las técnias que sabemos que van a funcionar, como la sanación activa, la liberación emocional, la desintoxicación a través de técnicas de la medicina tradicional china y de la propia alimentación y, por su puesto, recomendamos un programa de alimentación adecuado. Es probable, si el cliente lo permite por su situación económica, que le ofrezcamos también  cierta suplementación. Por último, trataremos su musculatura y estructura ósea a través del servicio de fisioterapia y osteopatía de Sbye e iniciaremos un programa de recuperación muscular y estableceremos una pautas de ejercicio físico. Durante el tiempo que siga nuestro método, en un entorno temporal de tres a seis meses aproximadamente, realizaremos un programa emocional que lo conducirá a su desarrollo personal. Según su ritmo de recuperación, iremos dejando la consulta e invitándolo a acudir a talleres de trabajo físico y/o emocional, como el yoga, el pilates, la biodanza...
 
 
 

  

 

 

 

 

ahorro

 

 

En este punto, la persona suele estar preparada y tener capacidad para seguir guiando su total recuperación porque se encuentra muy reestablecida y, sobre todo, por que se ha vuelto autónoma para tomar sus propias decisiones pensando en su salud. 
 

No existe la enfermedad sino personas enfermas

Esta es otra máxima de Hipócrates, reconocido como el padre de la medicina actual. Si bien no nos inspiramos en Hipócrates para crear nuestra metodología, sí coincidimos plenamente con él. La razón es que nuestro abordaje de la enfermedad es integral, trabajamos sobre la persona, y no sobre sus síntomas. Los síntomas ayudan a encaminarnos hacia el origen de lo que haya causado ese estado de enfermedad, pero no es el problema real, la causa.

Feliz1

 
 
 
 
 
Si vamos al síntoma, por ejemplo, en un caso de caída de cabello, recomendaríamos un champú para tratar de controlar la pérdida. Sin emabargo, esta forma de trabajar la consideramos reduccionista porque quizá la caída de pelo se deba a un mal riego sanguíneo o a la falta de determinados nutrientes, y esto a su vez se deba, por ejemplo, a una flora intestinal dañada que desequilibra la absorción de nutrientes y colapsa el sistema linfático dañando también la circulación. Pero la causa de este origen orgánico puede ser una alimentación desequilibrada o puede ser estrés por una circunstancia o puede ser estar viviendo en un lugar altamente contaminado, o la confluencia de todo ello. En consecuencia, la caída de pelo casi nada tiene que ver con el propio pelo, e incluso poco con la cabeza, en este caso.
 
Tratar a la persona de forma global y no la enfermedad hace que la lupa se haga más grande y que no demos vueltas innecesarias sobre la manifestación de la enfermedad. Cuando ampliamos la visión el cuadro se observa con muchísima mayor claridad lo que le sucede a cada persona; esta es la razón por la que podemos hablar de notable eficacia de nuestros tratamientos.
 
Consigamos o no erradicar toda la sintomatología, nuestro cliente necesariamente sale de nuestra consulta mucho mejor de lo que entró y encaminado a una vida más saludable y de mejor calidad.