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Centros de Salud Integral

El cerebro y nuestro cuerpo

 

 

 

Nuestro cerebro no es un órgano a parte sin conexiones con el cuerpo, al contrario, nuestro cerebro está interrelacionándose con el resto de los órganos. 

 

Nuestro cerebro evolucionó en tres momentos distintos, por ello está formado por tres partes diferentes:

 

 

 
 
 
 

Cerebro Reptiliano, cerebelo

 
El cerebelo es la parte más primitiva. Es también conocido por el nombre de cerebro reptiliano, ya que lo tenemos en común con los reptiles. 
 
Está conectado con la parte superior de la médula espinal.
 
Se encarga de las funciones autónomas del cuerpo, es decir, de aquellas en las que no interviene la voluntad ni el pensamiento: el latido del corazón, la respiración, la digestión...
 
En la fotografía anexa está dibujado en color verde. Como puedes ver está en la zona baja del cráneo, unido a la columna vertebral y por debajo de las otras dos zonas de las que ahora te hablaremos.

 

cerebelo
 
 

  

 

sistema limbico

  

El sistema límbico

 
El sistema límbico es el cerebro que desarrollamos como mamíferos que somos.
 
En esta zona están todas las glándulas secretoras de hormonas del cerebro: hipotálamo, hipófisis o glándula pituitaria y glándula pineal; además de la amígdala.
 
Regula el comportamiento emocional, aunque hoy ya se sabe qué también otros órganos del cuerpo segregan hormonas que afectan a nuestro comportamiento o neurotransmisores, como, por ejemplo, los intestinos, que segregan serotonina, o los testículos que segregan testosterona. La adrenalina es otro ejemplo de neurotransmisor segregado en este caso por las glándulas suprarrenales.
 
Los neurotransmisores son hormonas que modulan nuestro comportamiento, es decir, son las hormonas que nos dirigen emocionalmente.
 
El sistema límbico está unido al cuerpo por la columna vertebral, también lo está con el cerebelo y se encuentra en la zona central del cráneo, sumamente protegido. Por encima de él está el córtex, la tercera parte de nuestro cerebro.
 
Además, esta zona está conectada con los ojos a través del nervio óptico, que termina en el cerebelo. Este dato es tenido en cuenta en técnicas terapéuticas utilizadas a nivel emocional como el EMDR.
 

 

 

La corteza cerebral

 
El córtex o corteza cerebral es la parte más joven de nuestro cerebro, la que nos hace humanos y que se desarrolló, posiblemente, por comer pescado, ya que su componente mayoritario es una grasa que se encuentra de forma principal en algas y pescados, el DHA.
 
Con esta zona pensamos, creamos, imaginamos, recopilamos datos, tenemos memoria, juzgamos, resolvemos problemas, generamos abstracciones, deducimos, etc. Está lógicamente conectada e interactuando con las otras zonas.
 
En una situación normal, la corteza cerebral es la que manda, de forma que los pensamientos van generando emociones en nosotros. De este modo, por ejemplo, si pensamos en una tarta de chocolate cremosa que nos apetece muchísimo comer, segregamos saliva, o si pensamos que nos van a rechazar nos ponemos nerviosos y tensos.
 
Sin embargo, ante una situación de estrés o peligro es la parte emocional la que toma el control. No hay tiempo de pensar debemos actuar de inmediato. Pero esto sucede también ante un gran enfado, en donde nos sorprendemos diciendo cosas que no queríamos decir. Es lo guardado en esta zona más primitiva de nuestro cerebro y común al resto de mamíferos, el sistema límbico, lo que sale en ese instante.
 
 

 

  

cortex

 

sistema nerviosos

El cerebro está conectado al cuerpo y de ahí que le afecte en forma de somatización

 
El cerebro está conectado con el resto del cuerpo por la médula espinal a través de una red casi infinata de nervios.
 
Todo nuestro cuerpo está inervado e irrigado. Por ello, los impulsos nerviosos que viajan por los nervios y que son realmente electricidad, recorren nuestro cuerpo, desde el cerebro, pero también las hormonas que viajan por la sangre.
 
En ello se encuentra la lógica orgánica para la somatización:
 
  • Pensamos y esto genera una emoción, y esta emoción segrega hormonas e impulsos eléctricos que afectan a nuestro cuerpo;
 
Por ejemplo si pienso que no estoy preparado para un examen crucial en mi carrera, mi estómago y mis intestinos se alteran, me sudan las manos y me tiemblan las rodillas. Quizá sí estoy preparado y al final apruebo, pero mi pensamiento ha sido pesimista y ha generado todo lo descrito en mi.
 
 
 

 

 

Somatizaciones crónicas producen enfermedad

Cuando las creencias son persistentes, a veces ya no nos damos cuenta de ellas, pero afectan de forma continua a nuestro organismo. Es entonces  cuando esa somatización se convierte en crónica y genera una enfermedad más importante.

 
Como un pensamiento genera emociones muy distintas, también los órganos que se ven afectados son diversos.
 

Así si mi pensamiento es que no voy a aprobar, genero miedo, enfado conmigo mismo, tristeza porque no voy a poder aprobar, sentimiento de culpa por no haberlo preparado más, e incluso envidia hacia otras personas. Estas emociones harán que me contracture la espalda debido al enfado, que la zona del pecho se contraiga debido a la tristeza, que algún órgano de la zona baja del tronco se vea afectado debido al miedo (de ahí que ante el miedo los esfínteres se suelten y nos hagamos pis encima, aunque también nos puede dar en forma de lumbago o ciática), que se me revuelva el estómago y se me seque la piel o sude, debido a los nervios, etc.

 

enfermedad