Sbye

Centros de Salud Integral

¿Sacas el máximo partido a tus emociones?

 

Aprender a conocer, interpretar y gestionar la emocines es una de las asignaturas pendientes de la sociedad actual a pesar de que se trata de algo fundamental para lograr la verdera felicidad. Por ello, en Sbye ponemos a tu disposición una serie de técnicas que te ayudarán a que tus emociones sean siempre productivas. La inteligenica emocional es una habilidad, y como tal se puede adquirir y desarrollar. Un consejo, empieza por preguntarte si sacas el máximo rendimiento a tus emociones.

 

 

 

 
 

Gestión Emocional y Alimentación, determinantes de nuestra felicidad

 
Gran parte del trabajo que desarrollamos en Sbye - Centros de Salud Integral, siempre con el fin último de incrementar el bienestar y la felicidad de las personas, gira en torno a la alimentación y a las emociones. No nos cansamos de decir que todo lo que ocurre en nuestro cuerpo está determinado por la alimentación y por las emociones, y una buena o mala gestión de estos dos factores será lo que determine que tengamos una buena o mala salud.
 
El psicólogo estadounidense David Goleman, afirma que "las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y de ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorecen la productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo  pensar con claridad." 
 
Se trata de un planteamiento con el que estamos de acuerdo y trabajamos en Sbye, pero vamos un poco más allá. Los que nos seguís habitualmente sabreis que las emociones no solo afectan a nuestras relaciones laborales, personales y sociales, sino que, determinados sentimientos y determinadas emociones, si son prolongadas en el tiempo, contribuyen a la aparición de enfermedades que pueden conversise en crónicas.

 

 

sist2
 

 

El éxito está en el conocimiento de nosotros mismos

 
La clave de éxito a cualquier nivel, la clave de ser personas saludables y felices, está en el conocimiento de nosotros mismos, de nuestras capacidades, de nuestras virtudes y defectos, de nuestras emociones y sentimientos, de cómo estas nos hacen reaccionar en cada situación. Nuestro cuerpo y nuestra mente son nuestro mayor aliado para cualquier cosa, pero también pueden convertirse en nuestro mayor enemigo. Por tanto, es fundamental conocerlos bien.
 
Sin embargo, ¿somos conscientes de esta importancia? Por nuestra experiencia os podemos decir que no.  Pocas veces las personas nos paramos a preguntarnos cómo nos encontramos y por qué actuamos de una u otra manera ante las diferentes situaciones de la vida. Si hiciéramos este ejercicio de vez en cuando y empezáramos a vivir de una forma más consciente, seríamos capaces de  obtener toda la información que las emociones llevan consigo y actuar en consecuencia.
 
Un ejemplo sencillo. Cuando estamos tristes, abatidos, cansados... nuestro comportamiento se vuelve apático, retraído y solemos verlo todo -como se suele decir negro- e incluso con indiferenica, nos volvemos pesimistas y sin ganas de actuar, e incluso nuestro cuerpo nos demanda una alimentación más rica en azúcares, lo cual es desaconsejado para nuestra salud. Pero, ¿a que a veces no siempre sabemos los motivos de esa tristeza? ¿a que no siempre evaluamos en la justa medida lo que nos pasa?
 
 
 

Los límites de las emociones 

 

Otro de los aspectos que tenemos que tener en cuenta cuando manejamos emociones es que nada está bien o mal, sino que nos emocionamos porque hay una creencia o una vivencia detrás, que nos ha marcado con este registro. Pero ni las emociones negativas son tan malas ni las positivas son tan buenas.

Cuando estamos muy entusiasmados somos menos conscientes, estamos eufóricos, no pensamos en las consecuencias de nuestros actos o tendemos a minimizarlas. La euforia es el contrapunto de la frustración, los mismo pero de signo contrario. Hoy estoy eufórico porque he conseguido mi deseo y mañana frustrado por no haberlo conseguido. Finalmente no son claves para una felicidad armónica y sostenida, sino simplemente emociones que nos facilitan la información de lo que estamos priorizando en nuestra vida.

¿Sabías que las decisiones realmente las tomamos a través de nuestras emociones y no tanto a través de la lógica?

El mensaje que queremos transmitirnos con todo esto es que se puede aprender a gestionar las emociones para que estas no dominen nuestra vida y para sacarle el mayor rendimiento posible a cómo nos sentimos en cada momento según la circunstancia. Se trata de adquirir y desarrollar nuestra inteligencia emocional.

 

 

 

 

Beneficios de conocer nuestras emociones

 
La gestión adecuada de las emociones nos permitirá lograr el tan deseado equilibrio emocional, decir adiós a los bajones y subidones descontrolados,  transmitir estados de ánimo para generar actitudes y respuestas positivas, desarrollar destrezas sociales, mejorar nuestras relaciones con los compañeros, amigos, familiares, jefes, con nuestra pareja, nos convertiremos en personas empáticas... y nuestro rendimiento personal y laboral mejorará. 
 
Si bien en Sbye podemos ayudaros y guiaros en vuestro proceso con diferentes técnicas, a continuación os indicamos tres pasos fundamentales para aprender a conocer y gestionar nuestras emociones:
  • Identificación de las emociones. Determina lo que sientes, observa si lo que sientes es ira, frustración, tristeza, angustia... y busca el efecto que ese sentimiento produce en ti, por ejemplo, cierra los ojos y observa qué sensaciones produce en tu cuerpo, cómo te altera.
  • Conviértete en un observador externo de ti mismo. Date cuenta de que no somos las emociones, sino que en un momento determinado experimentamos una emoción. Los sentimientos, las emociones, están en ti pero no son tú. 
  • Retroalimentación. Las emociones crean pensamientos y los pensamientos crean emociones, generando una cadena que puede llegar a ser destructiva para nosotros mismos sino nos hacemos conscientes de ellas.  El mirarnos como testigos de excepción nos permite actuar con mayor sensatez, sin perder tanta energía y sin ser arrastrados por la emoción.

Analiza por tanto el pensamiento que hay detrás de la emoción, ya que tu creencia es la que te arrastra no la circunstancia que vives. Si vives una emoción que te descontrola analiza lo conveniente de esa creencia para ti y flexibilízate en ella. No hay creencias verdaderas y falsas, sino útiles para un determinado momento de nuestra vida. Recuerda sino, cómo pensabas sobre algún aspecto hace años y cómo piensas hoy (la vida, la pareja, la familia, el sexo, el trabajo...) Las creencias son temporales, y la mayor parte de las veces ni siquiera nosotros las hemos elegido sino que hemos aceptado las de nuestros padres, amigos, sociedad...


inteligencia emocional 11 vision y coaching 

De esta manera empezaremos a conocer cómo actuamos ante cada emoción y a determinar si es beneficiosa o no para nosotros y para lo que queremos conseguir en nuestra vida.  

 

La inteligencia emocional es una habilidad y como tal puede adquirirse y desarrollarse. Si bien hay que tener en cuenta de que se trata de un proceso que puede durar meses y de que requiere de esfuerzo y constancia y que requiere vivir de forma consciente. 

inteligencia emocional

Escribir un comentario

Suscribirse

Suscríbete a nuestras newsletters y mantente siempre informado.
captcha 
Términos y Condiciones