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Los esquimales apenas tienen depresión a pesar de vivir en un entorno hostil"

Los japoneses apenas padecen problemas cardiovasculares a pesar de altos niveles de tabaquismo y los islandeses tienen una tasa bajísima de asesinatos y trastornos bipolares. ¿Qué hay en común en estas tres situaciones? La respuesta es sencilla: aceite de pescado o más exactamente ácidos grasos omega 3.

 

 

El alimento del cerebro

Los ácidos grasos Omega 3 son el nutriente "milagro" para nuestro cerebro, aunque lo milagroso fue el momento en que nuestro cerebro comenzó a desarrollarse justo por comer pescado. Y es que el omega 3 DHA es el principal componente estructural del cerebro, y las fuentes directas y por tanto con abundancia suficiente para nutrir nuestro cerebro es el pescado y las algas. 
 
Por tanto comer pescado nos ha hecho inteligentes y no comerlo está siendo fatal para la salud en nuestras sociedades occidentales.
 
Pero el papel del omega 3 no se limita a lo que algunos comienzan a denominar psiconutrición, esto es, la nutrición orientada a mejorar nuestro estado psíquico. 
 
Hablar de un nutriente que puede prevenir, reducir y aun revertir la arterioesclerosis, el Alzheimer, la depresión, el cáncer, la osteoporosis, la diabetes tipo II, la esclerosis múltiple, la hipertensión, la infertilidad masculina, el eccema, el acné, la degeneración macular... puede sonar increíble. Si además sus 'efectos secundarios' son que te hace más inteligente y mejora tu rendimiento físico puede sonar milagroso. Pero lo cierto es que hay cientos de estudios científicos avalando su prestigio.
 

Si bien al principio estaba un poco desconfiada por el hecho de que las sesiones fueran por Internet, al poco tiempo comprobé que ello no era ningún impedimento y en todos  los momentos en los que necesitaba ayuda obtenía respuesta del equipo de Sbye vía Skype, correo electrónico, SMS, WhatsApp, teléfono…  Así que aprendí  a comer sano cómodamente desde mi caso y el apoyo incondicional de los profesionales.

 

 

 

  

cerebro

 

 

 

 

 

 

Salmon

El mejor seguro para tu salud

 
Si lo apuntado anteriormente te parece sorprenderte, lo cierto es que la historia de los Omega 3 va mucho, muchísimo más allá.
 
Piensa por ejemplo en la enfermedad que hoy en día mata a más personas en todo Occidente. Por supuesto estamos hablando de la enfermedad cardiovascular.
 
Los componentes de un ataque cardíaco son:
 

Arterioesclerosis o estrechamiento arterial, que favorece que se forme el segundo componente,

coágulos sanguíneos o trombos, que al dificultar la circulación aumentan exponencialmente el riesgo de tener el tercer componente,

arritmias.

 

Un medicamento cardiovascular ideal es aquél que combate la arterioesclerosis, los coágulos y las arritmias, ¿adivinas cuál es? Efectivamente, el omega 3, aunque en este caso es otro componente, el EPA omega 3.
 

 

 

 

 

Un antiinflamatorio natural

 
La importancia crucial de los Omega 3 para la salud humana va de la mano de otro hecho fundamental: debemos reducir drásticamente el consumo de ácidos grasos Omega 6 (aceites de girasol, maíz o soja, canes, lácteos, alimentos hidrogenados como bollería...) de acción antagónica.
 
Recomendar a la población consumir más pescado azul y suplementar aceite de pescado purificado y concentrado en Omega 3 EPA y DHA desde la infancia hasta la vejez es posiblemente la medida nutricional con un impacto más directo y positivo en nuestra salud.
 
Incluso el Pentágono de EEUU está estudiando sus aplicaciones en el ámbito militar.
 
Los Omega 3 son pieza clave para entender las enfermedades de la civilización, y si nos preguntamos por qué tiene tantas aplicaciones este nutriente, podríamos responder de una manera sencilla: porque es el mejor antiinflamatorio natural. Y por ello es un componente central de cualquier dieta antiinflamatoria.
 

 

 

Omega 3